Mensajes Ocultos en Portadas de Discos

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Supertramp, ‘Breakfast in America’ (1977)

“No teníamos intención de que la gente viese cómo envejecíamos”. Así explicaba Rick Davies, el teclista de Supertramp, el motivo por el que el grupo nunca salía en las portadas de sus discos. Para su sexto álbum, se ocuparon de la portada Mike Doua y Mick Haggerty, que reflejaron la conquista de América del grupo con ironía: mientras una oronda camarera posa como la Estatua de la Libertad, al fondo aparece la ciudad de Nueva York. Pero si te fijas bien, los edificios son saleros, tazas, cubiertos y otros útiles de cocina. Las Torres Gemelas son un par de cajas de cereales y, sobre ellas, las letras “U” y “P” de “SUPERTRAMP”. Si miras la portada en un espejo, dichas letras se convierten en la fecha exacta del atentado que se produciría más de dos décadas después: el 11-S (9 – 11). Esta casualidad da mucho miedo, la verdad.

 

Michael Jackson, ‘Dangerous’ (1991)

Obsesionado con superar el éxito de ‘Thriller’ y ‘Bad’, Michael Jackson tiró la casa por la ventana en el tercer trabajo en solitario de su etapa adulta, ‘Dangerous’. Para la portada, llamó al ilustrador Mark Ryden y le pidió algo muy especial. El resultado es un hipnótico ‘horror vacui’ en el que hay infinidad de mensajes ocultos: columnas masónicas, símbolos illuminati, un dibujo del siniestro mago circense P.T. Barnum y, en su solapa, la cifra 1998: sumando los números da 27, que sumados dan 9, un número positivo en numerología, como también lo es el 7, cifra favorita de Michael que está por todas partes. ¿A que da un poco de miedo?

 

Black Sabbath: “Mob Rules”

Black Sabbath: “Mob Rules”.

El undécimo álbum de Black Sabbath fue también el segundo sin Ozzy Osbourne que, tras ser expulsado del grupo por vago y alcohólico, fue sustituido por Ronnie James Dio, ex cantante de Rainbow. Para la portada, modificaron el terrorífico cuadro ‘Dream 1: Crucifiers’, con permiso de su autor, Greg Hildebrandt, añadiendo un par de mensajes ocultos. En la medio de la sábana impía que cuelga manchada de sangre se puede ver sin esfuerzo un rostro alienígena. Y en el suelo sucio, se esconde la frase “Kill Ozzy” (Muerte a Ozzy). Eso sí que es odiar a un excompañero…

 

Metallica: “Kill ‘Em All”

Metallica: “Kill ‘Em All”. La portada del primer álbum de Metallica resumía toda su furia y peligrosidad como los nuevos dueños del heavy metal, pero también llevaba consigo un mensaje subliminal bastante perturbador. Si bien las manchas de sangre que ilustran el arte en la parte inferior del diseño pueden resultar algo abstractas, toma un segundo mirarlas de forma detenida y descubrir la silueta de un bebé chupándose el dedo pulgar. ¿Curioso no?

 

Black Lips, ‘200 Million Thousand’ (2009)

Aparentemente, el diseñador no se rompió mucho la cabeza con esta portada: el nombre del grupo (la espléndida banda estadounidense de ‘garage rock’ Black Lips), el título del disco y unas mareantes rayitas verticales blancas y negras. Pero si miras fijamente esas rayitas hasta ‘penetrar’ en ellas, o bien mueves el disco hacia izquierda y derecha, verás el rostro de un hombre con la boca abierta para mostrar su joyería dental. En la contraportada del disco, aparece la misma imagen, pero ‘a pelo’.

 

Kate Bush: “Aerial”

Kate Bush: “Aerial”. Las rocas y sus reflejos en el centro de la portada del álbum son ondas del sonido que emiten las aves. Sin embargo, analizando la imagen un poco más y girándolo unos 90 grados hacia la derecha se alcanza a ver el rostro de una mujer sobre el agua, que sería el de la propia Kate Bush.

 

Led Zeppelin: “In Through The Out Door”

Mentiríamos si dijéramos que este es uno de los mejores discos de Led Zeppelin. Pero sí es cierto que estamos ante una de sus mejores portadas. Diseñada por el colectivo Hipgnosis sobre una idea de Jimmy Page, recrea el bar de Nueva Orleans donde el legendario mago de lo satánico Aleister Crowley escribió un poema mientras esperaba a una chica. Lo más curioso del caso es que la funda exterior del disco se hizo en papel bolsa de color marrón, mientras que el interior era una ilustración en blanco y negro. Pero si derramabas agua en la cubierta, los colores aparecían como por arte de Magia!

 

The Rolling Stones: “Their Satanic Majesties Request”

The Rolling Stones: “Their Satanic Majesties Request”. Este disco fue considerado la respuesta de los Stones al “Sgt. Pepper…” de los Beatles. Mick Jagger admitió en su momento que la banda estaba “en ácido” cuando el fotógrafo Michael Cooper hizo la toma para la carátula. Acercando la vista se puede ver en el lado derecho las caras de los Beatles como flores decorativas. Quizás ese detalle fue una especie de homenaje a John Lennon y Paul McCartney, ya que sus voces aparecen en el track de apertura del disco llamado ”Sing This All Together”.

 

Santana, ‘Santana’ (1969)

El león de la portada del primer disco de Santana esconde infinidad de imágenes subliminales. Agarra la lupa y verás que el rostro del león está formado por nueve pequeñas caritas. Afinando aún más la vista, podemos ver el cuerpo entero de una bruja: el gorro está entre los ojos del león, la negra cara entre los bigotes, más abajo un collar blanco, la lengua serían los brazos cruzados, la barbilla una falda de ‘hula girl’ y, bajo la misma, las piernas y los pies oscuros. El autor de la portada, Lee Conklin, explicó así sus intenciones: “Sabía que hacía arte para las generaciones futuras, así que plasmé mis experiencias psicodélicas”.

 

Fleetwood Mac: “Mirage”

Fleetwood Mac: “Mirage”. El mensaje que encierra su carátula ha generado debate entre los fans desde que el disco salió a la luz. Algunos argumentan que el detalle oculto no es intencional pero una vez que lo vemos, no se puede creer. “Mirage” tiene el título perfecto para dar cabida a una ilusión óptica muy sutil en la parte en la que Stevie Nicks y Lindsey Buckingham se entrelazan las manos. Fija tu mirada en esa zona, gira la cubierta unos 90 grados a la derecha, da un paso atrás y verás el rostro de una anciana.

 

The Beatles: “Revolver”

The Beatles: “Revolver”. La portada de uno de los mejores discos de los Fab 4 fue diseñada por el artista gráfico alemán Klaus Voorman. El arte pretendía hacer un collage de fotos de la banda a través de las diversas fases de su carrera, al estilo de imágenes generadas por un caleidoscopio. Pero lo que pocos saben es que no solo los Beatles aparecen en esta portada, sino que en el interior del cabello de George Harrison -en la parte inferior derecha- se puede ver una foto pequeña del Voorman, que también incluyó su nombre en la misma zona.

 

The Velvet Underground: “White Light/White Heat”

The Velvet Underground: “White Light/White Heat”. Su portada puede parecer una simple impresión en negro, pero cuando se observa la tapa bajo una luz azul se proyecta la imagen brillante de una calavera en la esquina inferior izquierda. Esta foto fue tomada de un tatuaje de la colección de fotografías del retratista Billy Name y fue impresa en un tono ligeramente diferente al negro, lo que la hizo apenas visible a la vista.

 

Def Leppard, ‘Retro active’ (1993)

Una elegante dama del siglo XIX frente a un coqueto tocador, que nos mira fijamente desde el espejo. Una portada un poco rara para un grupo de rock duro como Def Leppard, ¿no? Pues no. Porque si miras la imagen a cierta distancia, verás que se transforma en una calavera. El grupo copió la idea del cuadro ‘All is vanity’, pintado por el artista Charles Allan Gilbert en 1892.

 

Burning Brides, ‘Plant of fire’ (2002)

Este trío de ‘garage rock’ asentado en Filadelfia extrajo de su disco de debut, el notable ‘Fall of the plastic empire’, un single con la canción ‘Plank of fire’. En su funda, una ilustración de tres bellas muchachas desnudas que se retuercen en una especie de aquelarre lúbrico. Pero, oh maravilla satánica, si miras la portada a cierta distancia verás con claridad el rostro burlón de un diablo con barba de chivo. Qué miedo, ¿no?

 

David Bowie, ‘Blackstar’ (2016)

El último disco de David Bowie está envuelto en una magia tan oscura y fascinante, como solo puede estarlo el ‘grand finale’ de un artista que en breve va a morir… y lo sabe. En la portada de la edición de vinilo de ‘Blackstar’ aparece una estrella negra recortada que hace honor a su título. Si el sol le da al estuche, el interior del astro se convierte en una constelación de refulgentes estrellitas, y cuando deja de darle, desaparecen para volver a su estado original. Por suerte, el contenido disco está a la altura de su brillante portada.

 

Beastie Boys: “Licence To Ill”

Beastie Boys: “Licence To Ill”. ¿Recuerdan cuando los Beastie Boys no se preocupaban por el Tibet y solo querían emborracharse y pasarla bien? Pues bien, fue en esa época que editaron su disco debut cuya portada llevaba un mensaje encriptado. Si bien el arte parece algo tranquilo y apacible para el estilo de la banda, en realidad guarda un pícaro mensaje. Echa un vistazo a la aleta de cola del avión y observarás que la inscripción “3MTA3”, cuando se lee a través de un espejo, dice “Eat me”

 

Iron Maiden: “Somewhere In Time”

Los Maiden no serían “Los Maiden” sin Eddie ‘The Head’, terrorífica mascota de la banda creada por el artista Derek Riggs. Él también se ocupó de ilustrar la carátula de este disco, en el que la banda de heavy metal introdujo por vez primera sintetizadores y letras de ciencia ficción, entregando una ilustración futurista con ecos de ‘Blade runner’. En la portada hay tantos mensajes ocultos que darían para un artículo aparte, pero veamos los más llamativos: a la derecha, un cartel de Eddie tal como apareció en el primer álbum de la banda; un reloj marca las “23:58”, en referencia al éxito del grupo ‘2 minutes to midnight’; las letras en el vestíbulo del hotel, al revés, rezan: “This is a very boring painting” (Esta es una pintura muy aburrida); uno de los neones hace referencia a Charlie “Webster”, director de arte de la discográfica EMI; y un largo etcétera.

 

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